ANTES DE LA OPERACIÓN

¿Cuáles son las cirugías de corazón más frecuentes y cómo se realizan?

Las operaciones de corazón más habituales se hacen para reparar o cambiar las válvulas cardíacas o para solucionar las obstrucciones de las arterias coronarias.

En otras ocasiones, el problema es la arteria aorta, la membrana que envuelve al corazón (pericardio), los trastornos del ritmo cardíaco (arritmias) o defectos de nacimiento (enfermedades congénitas).

Para poder solucionar todas estas enfermedades, un gran número de profesionales de la salud trabajamos de forma conjunta: cirujanos, cardiólogos, anestesiólogos, perfusionistas, intensivistas del postoperatorio, personal de enfermería, rehabilitadores, personal de apoyo y administrativo, y un largo etcétera.

Para la mayoría de estas intervenciones se requiere la ayuda de la máquina de circulación extracorpórea, la cual permite mantener la circulación y la oxigenación de la sangre mientras se opera el corazón.

Un especialista (perfusionista) se encarga de controlar estos aparatos durante todo el procedimiento.

Otras veces, en casos seleccionados de enfermos coronarios, la operación se puede hacer con el corazón latiendo y sin necesidad de esta máquina.

¿Cómo funciona el corazón?

El corazón es un músculo muy sofisticado que late más de 36 millones de veces al año para impulsar la sangre a todo el organismo.

Está constituido por 4 cavidades:

• 2 aurículas que reciben la sangre.

• 2 ventrículos que impulsan la sangre hacia los pulmones y hacia el resto del organismo.

Para controlar la salida y la entrada de la sangre del corazón, hay 4 válvulas cardíacas que actúan cómo compuertas entre las diferentes cavidades.

Las válvulas mitral y tricúspide regulan el paso de la sangre entre aurículas y ventrículos, y las válvulas aórtica y pulmonar entre los ventrículos y las grandes arterias que salen del corazón.

Las arterias coronarias salen de la aorta y suministran al corazón toda la sangre y el oxígeno que necesita

¿Qué es la cardiopatía isquémica o enfermedad coronaria?

Para funcionar correctamente, el corazón necesita la energía (oxígeno y nutrientes) que le llega a través de las arterias coronarias.

Hay tres grandes arterias coronarias desde las cuales múltiples ramificaciones hacen llegar la sangre a todos los rincones de la estructura cardíaca.

Existen diferentes factores que pueden afectar a estas arterias: tabaco, diabetes, hipertensión arterial, aumento del colesterol, obesidad, estrés, etc. Estos son los factores de riesgo de la enfermedad coronaria.

Los antecedentes familiares también pueden ser importantes. Dentro de estas arterias coronarias se van acumulando depósitos de grasa (ateroma), lo cual hace que la sangre circule cada vez con más dificultad. Cuando pedimos a nuestro corazón un trabajo suplementario (ejercicio, ansiedad, digestión, etc.) y este flujo de sangre no puede aumentar debido a las obstrucciones, aparece la angina de pecho o el infarto de miocardio. Además, la falta de irrigación adecuada hace que el corazón pierda capacidad de contracción. Existen varias posibilidades de tratamiento para este problema:

1. La medicación antianginosa.

2. Las técnicas para abrir las obstrucciones desde el interior de las propias coronarias (angioplastia y stent).

3. Intervención quirúrgica (puentes coronarios o by-pass coronarios)

¿Cómo pueden dañarse las válvulas del corazón?

Las 4 válvulas del corazón son estructuras muy complejas y delicadas. Su funcionamiento ha de ser perfecto para que la sangre circule en la dirección correcta y a la velocidad adecuada.

Básicamente, pueden deteriorarse de dos maneras:

1. Estenosis: la válvula se estrecha y dificulta el paso de la sangre a su través.

2. Insuficiencia: el cierre de la válvula es imperfecto.

Estas dos situaciones sobrecargan el corazón y provocan que trabaje por encima de la normalidad. Para intentar adaptarse, el corazón se hace más grande (corazón dilatado) o más grueso (corazón hipertrófico) pero, con el tiempo, puede llegar a fallar (insuficiencia cardíaca).

Las válvulas pueden estar afectadas desde el nacimiento (defecto congénito) o empezar a dar problemas en edades adultas o en la vejez (fiebre reumática, degeneración, calcificación, traumatismo, etc.). También se pueden infectar (endocarditis).

En algunos casos, y especialmente si se sufrió fiebre reumática, es habitual que puedan deteriorarse diversas válvulas a la vez.

¿Cómo se decide si su problema cardiaco requiere una operación?

Su cardiólogo o médico de cabecera suele ser el primero que detecta o sospecha el problema. El siguiente paso es realizar las primeras pruebas para llegar a un diagnóstico exacto de su enfermedad. Su caso se comenta en junta de especialistas en donde se evaluará:

1. La necesidad de la operación.

2. La solución quirúrgica más adecuada.

3. El grado de urgencia y prioridad.

4. El riesgo de la intervención, la dificultad y el tiempo estimado de recuperación.

Se le explicará, a usted y a su familia, los motivos de la operación, el tipo de intervención, cómo funciona todo el proceso y los riesgos particulares que usted tenga.

¿Cuál es el riesgo de la cirugía de corazón?

Es cierto que todas las operaciones de corazón tienen un riesgo, pero también es cierto que este riesgo puede ser muy bajo y que cada paciente es diferente.

Cuando los médicos le aconsejamos una solución quirúrgica, siempre valoramos que el beneficio (más tiempo de vida o mejor calidad de vida) supere el riesgo de la operación.

El riesgo de una operación de corazón depende de 4 factores principales:

1. Edad del paciente

2. Tipo de problema cardíaco.

3. cómo se ha afectado la función cardíaca a lo largo del tiempo.

4. Otras enfermedades o antecedentes que puedan dificultar la operación y la recuperación: diabetes, hipertensión, embolias previas, alteraciones del riñón o del hígado, problemas respiratorios, etc.

Es importante que sepa que el riesgo se refiere a la operación en sí misma (anestesia y cirugía) y al postoperatorio. Usted y su familia serán informados extensamente por parte de los cirujanos. Le explicarán cómo será la operación, qué riesgo representa, qué complicaciones puede tener y cuánto tiempo tardará su recuperación.

Cuando tenga toda la información que considere adecuada, tendrá que firmar una hoja de consentimiento informado para que lo puedan operar.

¿Cómo es la anestesia para la cirugía de corazón?

cómo ya hemos comentado, el riesgo de una operación de corazón se refiere al proceso operatorio (anestesia y cirugía) y al período postoperatorio.

La anestesia para una operación de corazón no es muy diferente a otras intervenciones de cirugía mayor. El trabajo de los anestesiólogos empieza mucho antes de la intervención, ya que participan en las sesiones preoperatorias de su caso.

El día antes de la operación hablarán con usted para repasar todos los datos (alergias, medicaciones, problemas respiratorios, etc.) y estudiar sus características físicas. También lo premedicarán para que descanse adecuadamente y entre relajado/a al quirófano el día de la intervención.

Le harán una anestesia general y durante el proceso quirúrgico usted estará completamente dormido/a y constantemente vigilado/a mediante monitorización.

Una vez finalizada la intervención, lo prepararan para que despierte cuanto antes y en las condiciones más confortables.

El día de la hospitalización

La gran mayoría de pacientes ingresa en el hospital un día antes de la intervención. Otras veces, el ingreso será dos o tres días antes.

Esto es necesario si está tomando tratamiento anticoagulante o si falta alguna prueba diagnóstica previa a la operación.

El cirujano revisa su historial y aclara sus dudas. Le pediremos estudios preoperatorios de laboratorio y una radiografía de tórax, y se le reservará sangre por si fuese necesaria una transfusión.

También recibirá la visita de un anestesiólogo del equipo que valorará el estudio preoperatorio, volverá a revisar su historial y le explicará la técnica anestésica escogida en su caso.

Es muy importante que practique la manera más adecuada para respirar, toser y expectorar. Para ello, será fundamental el inspirómetro, un aparato con tres pelotitas que estimulará su trabajo respiratorio.

Para evitar infecciones, el día de la intervención se le rasurará el vello de la zona de la intervención quirúrgica.

A partir de esa noche, deberá estar completamente en ayunas. Si se opera por la tarde, por la mañana le darán un almuerzo muy ligero.

¿Cómo es la anestesia para la cirugía de corazón?

Si su intervención es la primera de la mañana deberá estar en ayunas desde la noche anterior.

Antes de bajar al quirófano deberá bañarse con un jabón antibacterial y quedará preparado/a para el traslado.

Su familia estará con usted y le acompañará hasta la entrada de la zona quirúrgica.

Si lleva dentadura postiza o lentes de contacto, entréguelas a su familia.

En el quirófano será recibido por las enfermeras y por el anestesiólogo, el cual le administrará medicación para que se duerma lentamente y no sufra ningún dolor durante toda la cirugía.

La mayor parte de las operaciones de corazón tienen una duración de 4 a 6 horas. Para llegar al corazón, en la gran mayoría de los casos, tenemos que hacer una incisión en la parte central del pecho. De la misma manera, si a usted le operan de las arterias coronarias, tendrá otras incisiones en las piernas (safenas) y en los brazos (arteria radial).

¿A dónde irá después de la cirugía?

Las primeras horas después de la operación son las más importantes para canalizar un postoperatorio de forma satisfactoria.

Por lo tanto, usted será trasladado/a desde el quirófano a una unidad de cuidados intensivos de cirugía cardíaca, donde le vigilarán y controlarán de forma constante.

Una vez le hayan ingresado, el equipo medicoquirúrgico responsable del postoperatorio informará a su familia sobre el resultado de la operación y las características del postoperatorio inmediato.

Es muy importante que recuerde:

• Cada paciente se recupera de forma diferente.

• Cada operación de corazón tiene una velocidad de recuperación diferente.

• Las operaciones urgentes pueden necesitar más tiempo de recuperación.

Normalmente, la mayor parte de los pacientes pasa de 24 a 48 horas en la unidad de Cuidados Intensivos. Después de esto pasará a cuarto en área de hospitalización. Recuerde que, para una buena recuperación, las visitas tendrán que ser restringidas y de una duración limitada.

En ciertos casos saldrá del quirófano despierto/a y respirando usted mismo/a, en ocasiones todavía estará demasiado dormido/a y necesitará un respirador.

No se angustie, los médicos y las enfermeras le harán preguntas que podrá contestar moviendo la cabeza o las manos. Cuando esté bien despierto/a y no necesite el ventilador se lo retirarán. Normalmente, se retira a las pocas horas de finalizar la operación.

Llevará conectados al cuerpo una serie de catéteres y cables para controlar todas las constantes vitales. Intente no moverse demasiado.

Además, saldrá del quirófano con unos drenes flexibles que le serán retirados normalmente a las 24 horas.

¿Tendrá dolores o molestias después de la operación?

Es normal que durante las primeras horas del postoperatorio pueda tener molestias en las heridas y donde están colocados drenes.

Habitualmente, todos los pacientes IIevan tratamiento para el dolor aparte de la medicación de rutina. Asimismo, cada paciente tolera de forma diferente el dolor. No sea más valiente de lo normal.
Si tiene molestias, pida más medicamentos analgésicos. Sus médicos y enfermeras nos encargaremos de que esté lo más confortable posible.

¿Cuándo podrá comer?

Normalmente, el tubo para respirar se retira a las pocas horas después de finalizada la operación.

Aproximadamente 3 horas después empezará a beber pequeños sorbos de agua. Si la tolerancia es buena, podrá beber otro tipo de líquidos (sopas, jugo, etc.) y alimentos sólidos. Es normal que durante las primeras horas tenga mucha sed.

Recuerde que los movimientos intestinales se recuperan poco a poco y que si bebe demasiado tendrá náuseas y vómitos.

Movilización temprana: Si todo va bien, podrá sentarse a las 24 horas de la operación y comenzar a caminar por la planta de hospitalización.

Desde el momento en que le retiren el tubo para respirar, comenzará a hacer ejercicios de fisioterapia respiratoria para ir expandiendo los pulmones y favorecer la salida de secreciones. EI inspirómetro incentivo será fundamental.

Normalmente a las 24-48 horas pasará al cuarto de hospitalización convencional.

En el cuarto de hospitalización

Si no hay complicaciones, uno o dos días después de la operación ya estará en cuarto de hospitalización convencional.

Estará en la planta de hospitalización hasta el momento de poder irse a casa. Normalmente el alta se produce al cabo de 4 a 8 días después de la operación. Durante estos días, le atenderemos en todo momento los médicos y enfermeras del equipo.

Cada mañana, se hará el pase de visita, después del cual le informo a usted y a sus familiares sobre su evolución.

Son días en los cuales usted se irá recuperando progresivamente, reiniciará la medicación por vía oral y empezará a caminar y movilizarse de forma autónoma.

Antes de darle de alta, le haremos exámenes laboratoriales, radiografías y un estudio con ecocardiograma para asegurar que usted puede irse en las mejores condiciones. Si toma tratamiento anticoagulante, le ajustaremos la dosis antes del alta.

El momento del alta

EI alta domiciliaria se producirá cuando usted esté en condiciones físicas suficientemente buenas y todas las pruebas sean satisfactorias. Todavía sentirá cansancio y tendrá molestias en las heridas y en la caja torácica.

Piense que después de una intervención de corazón siempre queda una anemia residual y que los medicamentos analgésicos son necesarios durante las primeras semanas.

Antes de irse, le retirarán los cables, catéteres y los puntos de las heridas.

Durante la visita se verificarán signos vitales y resultados de los exámenes y, se confirmará la decisión del alta domiciliaria.

En el momento del alta, le explicaremos cómo lavarse y cuidar sus heridas, cómo tomar los medicamentos y qué estilo de vida podrá llevar durante los primeros días en casa.

Tendrá un informe clínico con una copia para su cardiólogo de referencia con la siguiente información:

• Su historial clínico.

• La intervención que le hemos hecho y el curso postoperatorio.

• El tratamiento que ha de seguir.

• Las citas para las visitas de control postoperatorias.

• EI transporte más adecuado para irse a casa después del alta es en un automóvil de la familia.

Cuidado de las heridas

cómo ya hemos comentado, la mayor parte de los pacientes operados del corazón llevan una cicatriz en el pecho (esternotomía) .

Herida de esternotomía: La incisión más habitual para poder trabajar en el corazón es justamente la parte central del pecho. Después, se han de separar las dos mitades del hueso esternón. Esto provoca que las molestias de la herida puedan aparecer no sólo en la zona de la cicatriz sino también en las zonas laterales, los hombros y la espalda.

Después de acabar la operación, el hueso esternón se cierra con unos alambres especiales que mantienen la herida unida hasta que el hueso vuelve a soldarse por sí mismo. Estos alambres no hay que sacarlos después, ya que no provocan rechazo y es muy raro que produzcan molestias. Es muy importante saber cómo se ha de movilizar y respirar durante los primeros días después de la operación:

1. Las mujeres deben llevar un sujetador que sostenga.

2. Conviene evitar levantarse de la cama o del sillón haciendo fuerza con los brazos. Pida ayuda si la necesita.

3. Para toser, conviene abrazarse el pecho o abrazar un cojín entre los brazos.

Para curar la herida del pecho sólo deberá lavarse con jabón antibacterial una vez al día las primeras dos semanas. Las heridas deben estar bien secas. Es relativamente normal mojar ligeramente los apósitos de la herida con un líquido seroso (cómo agua) los primeros días.

Recuerde que deberá dormir boca arriba durante dos meses.

No podrá conducir hasta pasados dos meses de la operación. Sí podrá ir en coche, pero cómo pasajero y con el cinturón de seguridad.

Es normal que se hinchen un poco las piernas, ya que si se han utilizado las venas safenas para la operación, el drenaje venoso tarda un tiempo en recuperarse. Los pies también pueden hincharse por acumulación de líquido. Esto mejorará en pocos días, a medida que vaya orinando.

Procure tener las piernas elevadas cuando esté sentado/a. Puede utilizar calcetines de descanso o medias de compresión grado leve. Estas heridas también pueden manchar un poco los primeros días con un líquido acuoso, sobre todo si usted tiene las piernas gruesas.