POST-QUIRÚRGICO

Cuidado de las heridas

Como ya hemos comentado, la mayor parte de los pacientes operados del corazón llevan una cicatriz en el pecho (esternotomía)

Herida de esternotomía: La incisión más habitual para poder trabajar en el corazón es justamente la parte central del pecho. Después, se han de separar las dos mitades del hueso esternón. Esto provoca que las molestias de la herida puedan aparecer no sólo en la zona de la cicatriz sino también en las zonas laterales, los hombros y la espalda.

Después de acabar la operación, el hueso esternón se cierra con unos alambres especiales que mantienen la herida unida hasta que el hueso vuelve a soldarse por sí mismo. Estos alambres no hay que sacarlos después, ya que no provocan rechazo y es muy raro que produzcan molestias. Es muy importante saber cómo se ha de movilizar y respirar durante los primeros días después de la operación:

1. Las mujeres deben llevar un sujetador que sostenga.

2. Conviene evitar levantarse de la cama o del sillón haciendo fuerza con los brazos. Pida ayuda si la necesita.

3. Para toser, conviene abrazarse el pecho o abrazar un cojín entre los brazos.

Para curar la herida del pecho sólo deberá lavarse con jabón antibacterial una vez al día las primeras dos semanas. Las heridas deben estar bien secas. Es relativamente normal mojar ligeramente los apósitos de la herida con un líquido seroso (como agua) los primeros días.

Recuerde que deberá dormir boca arriba durante dos meses.

No podrá conducir hasta pasados dos meses de la operación. Sí podrá ir en coche, pero como pasajero y con el cinturón de seguridad.

Es normal que se hinchen un poco las piernas, ya que si se han utilizado las venas safenas para la operación, el drenaje venoso tarda un tiempo en recuperarse. Los pies también pueden hincharse por acumulación de líquido. Esto mejorará en pocos días, a medida que vaya orinando.

Procure tener las piernas elevadas cuando esté sentado/a. Puede utilizar calcetines de descanso o medias de compresión grado leve. Estas heridas también pueden manchar un poco los primeros días con un líquido acuoso, sobre todo si usted tiene las piernas gruesas.

Primeras semanas después de la cirugía

La recuperación será progresiva. Recuerde que usted es un/a paciente único/a y que se recuperará a su propia velocidad.

La familia será fundamental para ayudarle física y emocionalmente a superar estos primeros días y a reincorporarse, poco a poco, a una vida normal.

Levántese de la cama y póngase ropa cómoda. Un paseo diario es el mejor ejercicio. Intente aumentar la distancia día a día, primero en casa y después, si el tiempo es agradable, al aire libre.

Puede subir escaleras, pero tendrá que hacer pequeñas paradas en cada piso.

Poco a poco podrá realizar algunos trabajos caseros. No se canse excesivamente. Ya recuperará las fuerzas a medida que pase el tiempo.

AI principio no tendrá ganas de comer. Es totalmente normal. Siga las indicaciones de dieta que le hayamos dado y poco a poco irá recuperando el apetito.

También es normal tener dificultad para dormir. Intente mantener los horarios y no dormir durante el día.

Vigile sus emociones. Tendrá días más buenos que otros y cambios de humor. Hablar con la familia o con los amigos sobre sus sensaciones puede ayudarle.

Algunos pacientes notan dificultad para concentrarse o recordar cosas concretas. No se agobie: suelen ser molestias transitorias.

En dos meses podrá volver a su actividad sexual. Tome los medicamentos tal y como los tiene indicados en su informe de alta.

Molestias y preocupaciones más comunes

Las primeras semanas pueden aparecer una serie de molestias que son pasajeras y que mejorarán con el tiempo. Es normal que note…

• Molestias en el pecho, hombros y espalda, las cuales aumentan con los movimientos bruscos y la tos, pero mejoran con los calmantes.

• Edemas en las piernas después de caminar, o durante la tarde.

• Dificultad para dormir.

• Falta de sensibilidad en la zona de las cicatrices.

• Estreñimiento, que puede resolverse con una dieta rica en fibra o tomando laxantes prescritos por el médico.

• Falta de apetito.

• Sensación de cansancio.

Todas estas molestias mejorarán durante el primer mes.

Motivos de alarma.

Si tiene cualquiera de los síntomas siguientes, hable con su cirujano o cardiólogo:

• Temperatura por encima de los 38 ºC y escalofríos.

• Pus, inflamación o mucho dolor en las heridas.

• Pulso muy rápido que no se normaliza con el descanso.

• Dificultad para respirar o falta de aire.

• Muchos edemas en las piernas y en las manos con aumento de más de 2 kg de peso al día.

• Ruido o roce doloroso en la herida esternal.

• Pérdida de conocimiento o de fuerza en alguna extremidad.

• Dolor en el pecho parecido a la angina.

Consultas después de la cirugía

En el momento del alta le entregaremos un informe completo que incluirá los datos para las visitas postoperatorias de control. Es muy importante que atienda a sus citas.

En la primera visita se revisarán las heridas, cómo ha evolucionado las primeras semanas y la medicación. Según su estado, habrá una segunda visita al segundo mes de la operación.

Si no hay ningún problema, los cirujanos le daremos de alta. A partir de ese momento, le controlará su cardiólogo tratante.

Naturalmente, si fuesen necesarias más visitas de control postoperatorio de su intervención, le citaremos en más ocasiones.

¿Cuándo podrá volver a trabajar?

AI cabo de 2 o 3 meses después de la operación usted ya estará en condiciones para llevar una vida normal.

Durante este tiempo, el cuerpo y el corazón se habrán recuperado de la operación y del postoperatorio y la herida esternal estará bien soldada.

Naturalmente, según el tipo de cirugía que usted tenga, su incorporación laboral podrá ser más o menos rápida. Los trabajos más sedentarios, para los que no sea necesario una gran fuerza física (trabajo de oficina, impartir clases, dibujar, etc.), se podrán reiniciar más pronto.

Si realiza trabajos más pesados, como cargar pesos, estar muchas horas de pie, ejercitar mucho la caja torácica, etc., tardará más tiempo en empezar. Los trabajos de la casa también deben reanudarse de forma progresiva. Por lo tanto, es fundamental la ayuda de la familia durante las primeras semanas.

Dado que cada paciente es diferente, será usted mismo/a y sus médicos los que marquen el tiempo de su recuperación.

¿Cómo cuidar de su salud?

Control de los factores de riesgo

Fumar está totalmente prohibido. Ha de ser consciente de que es un factor de riesgo coronario fundamental. No sólo puede haber causado su enfermedad, sino que también puede afectar los nuevos conductos o by-pass que le han colocado en la operación.

Cada paciente tiene unas pautas de nutrición determinadas.

• La dieta ha de ser equilibrada.

• Siempre con poca sal, o sin ella.

• Intente no comer grasas y cocine con aceite de cártamo o canola.

• Procure hacer comidas poco abundantes para favorecer la digestión.

• Sea prudente con el café y el té.

Algunos pacientes pueden tener dietas más específicas como, por ejemplo, los diabéticos.

Controle la tensión arterial y el colesterol. Debe saber que los valores normales indican que está controlado/a por la medicación, pero no indican que pueda dejar de tomarla.

Haga ejercicio moderado para controlar el peso y la tensión arterial. Caminar cada día un rato es una buena medida.

Intente controlar el estrés.

Tratamiento anticoagulante

Prácticamente todos los pacientes operados de válvulas deben tomar, durante unos meses o de por vida, tratamiento anticoagulante.

También tendrán que tomarlo pacientes operados con problemas coronarios, con arritmias o con el corazón muy dilatado.

El tratamiento anticoagulante intenta evitar que la sangre se espese demasiado. Esto beneficia al corazón y es fundamental para el buen funcionamiento de las nuevas válvulas implantadas (prótesis), pero existe un mayor riesgo de sangrado.

Cada pastilla se puede cortar fácilmente en 2 o 4 trozos. Esto le ayudará a tomar la dosis exacta de cada día.

Es muy importante que recuerde:

1. El tratamiento se ha de tomar cada día y, preferentemente, a la misma hora.

2. Si un día, por cualquier motivo, no lo toma, no debe ingerir doble dosis al día siguiente, sino que deberá continuar con su misma dosis habitual.

3. Tome cada día la dosis exacta que le corresponda y vaya a los controles periódicos.

4. No tome aspirina, antiinflamatorios ni similares. Existen otros fármacos recomendados. Tratamiento anticoagulante.

5. Si tiene diarrea, vómito o se pone amarillo/a, consulte a su cirujano o cardiólogo.

6. En caso de accidente, intervención quirúrgica o visita al dentista, comunique que está con este tratamiento.

7. Si tiene alguna duda, consulte a sus médicos.

Hay una serie de medicamentos que aumentan y otros que disminuyen el efecto del tratamiento anticoagulante. Antes de empezar cualquier medicación, consulte a su médico. Avise al médico…

• Si su orina es de color rojo.

• Si sangra abundantemente por la nariz o por la boca.

• Si hace las deposiciones de color negro o con sangre.

• Si ha quedado embarazada.

• Si tiene urticaria y fiebre.

• Si tiene dolor abdominal agudo importante.