Comunicación interauricular

Descripción General

 

Una comunicación interauricular es un orificio en la pared entre las dos cavidades superiores del corazón (las aurículas). Esta afección está presente desde el nacimiento (es congénita). Las pequeñas comunicaciones interauriculares se cierran por sí mismas durante la infancia o los primeros años de la niñez. Las comunicaciones interauriculares grandes y a largo plazo pueden dañar el corazón y los pulmones. Es posible que los pequeños defectos nunca causen un problema y, tal vez, se hallen de manera incidental. Un adulto que haya tenido una comunicación interauricular sin detectar durante décadas puede tener una expectativa de vida más corta, debido a la insuficiencia cardíaca o a la presión arterial alta que afecta las arterias en los pulmones (hipertensión pulmonar). Es posible que se requiera una cirugía de reparación de las comunicaciones interauriculares para evitar complicaciones.

Síntomas

Muchos bebés que nacen con comunicaciones interauriculares no padecen signos ni síntomas relacionados. En adultos, los signos o los síntomas suelen comenzar a los 30 años, pero en algunos casos es posible que no se manifiesten hasta décadas después. Los signos y síntomas de la comunicación interauricular pueden comprender los siguientes:
• Falta de aire, especialmente al hacer ejercicio
• Fatiga
• Hinchazón de las piernas, los pies o el abdomen
• Palpitaciones cardíacas o interrupciones en los latidos
• Infecciones frecuentes en los pulmones
• Accidente cerebrovascular
• Soplo cardíaco, un sonido sibilante que se puede escuchar a través de un estetoscopio.

Cuándo consultar al médico

Contacte a su médico si usted o su hijo tienen alguno de los siguientes signos o síntomas:
• Falta de aire
• Cansancio fácil, especialmente después de una actividad
• Hinchazón de las piernas, los pies o el abdomen
• Palpitaciones cardíacas o interrupciones en los latidos.
Estos pueden ser signos o síntomas de insuficiencia cardíaca o de otra complicación de las enfermedades cardíacas congénitas.

Causas

Los médicos saben que los defectos cardíacos que se presentan al momento del nacimiento (congénitos) surgen de errores durante las primeras etapas de desarrollo del corazón; sin embargo, no suele haber una causa evidente. La genética y los factores ambientales pueden influir.
Se desconoce la causa de las comunicaciones interauriculares; sin embargo, al parecer, los defectos cardíacos congénitos son hereditarios y, en ocasiones, aparecen junto con otros problemas genéticos, como el síndrome de Down. Si tiene un defecto cardíaco o si tiene un hijo con un defecto cardíaco, un asesor en genética puede calcular las probabilidades de que otro hijo futuro tenga uno.
Una comunicación interauricular permite que la sangre recién oxigenada fluya desde la cavidad superior izquierda (aurícula izquierda) hasta la cavidad superior derecha (aurícula derecha) del corazón. Allí, se mezcla con la sangre desoxigenada y se bombea hacia los pulmones, aunque ya se haya reabastecido de oxígeno. Si la comunicación interauricular es grande, este volumen adicional de sangre puede sobrecargar los pulmones y hacer que el corazón trabaje de más. Si no se trata, con el tiempo, el lado derecho del corazón se agranda y se debilita. Si este proceso continúa, también aumenta la presión arterial en los pulmones, lo que produce hipertensión pulmonar.

Complicaciones 

Es posible que una pequeña comunicación interauricular nunca cause problemas. Con frecuencia, las pequeñas comunicaciones interauriculares se cierran durante la infancia. Los defectos cardíacos más grandes pueden producir desde problemas leves a problemas que ponen en riesgo la vida, entre ellos:
• Insuficiencia cardíaca derecha
• Anomalías en el ritmo cardíaco (arritmias)
• Aumento del riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular
Las complicaciones graves menos frecuentes pueden comprender:
• Hipertensión pulmonar. Si se deja sin tratar una comunicación interauricular grande, el aumento del flujo de sangre a los pulmones aumenta la presión arterial en las arterias pulmonares (hipertensión pulmonar).
• Síndrome de Eisenmenger. En raras ocasiones, la hipertensión pulmonar puede causar daño permanente a los pulmones. Esta complicación, conocida como el «síndrome de Eisenmenger», generalmente se manifiesta con el paso de muchos años y ocurre solamente en un pequeño porcentaje de personas con comunicaciones interauriculares grandes.
El tratamiento puede prevenir o ayudar a controlar muchas de estas complicaciones.

Diagnóstico

En un principio, el médico puede sospechar de la presencia de comunicación interauricular o de otro defecto cardíaco durante un control periódico o si escucha un soplo en el corazón mientras revisa su corazón con un estetoscopio. O bien, se puede detectar una comunicación interauricular cuando se realiza una ecografía del corazón (ecocardiograma) por otros motivos.
Si sospecha que tiene usted un defecto cardíaco, el médico podría solicitarle una o más de las siguientes pruebas:
• Ecocardiograma. Esta es la prueba que se utiliza con mayor frecuencia para diagnosticar una comunicación interauricular. Algunas comunicaciones interauriculares se hallan durante un ecocardiograma que se realiza por otros motivos. En la ecocardiografía, se usan ondas sonoras para producir una imagen de video del corazón. Permite a su médico ver las cavidades del corazón y medir la fuerza de bombeo. Esta prueba también controla las válvulas y busca si hay signos de defectos cardíacos. Los médicos pueden usar esta prueba para evaluar la afección y determinar el plan de tratamiento.
• Radiografía de tórax. Una radiografía ayuda su médico a ver la afección del corazón y de los pulmones. Una radiografía puede identificar otras afecciones que no sean un defecto cardíaco y que puedan explicar los signos o síntomas que esté teniendo.
• Electrocardiograma. Esta prueba registra la actividad eléctrica del corazón y ayuda a identificar problemas relacionados con el ritmo cardíaco.
• Cateterismo cardíaco. En esta prueba, se introduce un tubo flexible y delgado (catéter) en un vaso sanguíneo de la ingle o el brazo, y se guía hasta llegar al corazón. A través del cateterismo, los médicos pueden diagnosticar defectos cardíacos congénitos, analizar cómo bombea el corazón y verificar el funcionamiento de las válvulas cardíacas. Mediante el cateterismo, también se puede determinar la presión arterial en los pulmones. Sin embargo, por lo general, esta prueba no es necesaria para diagnosticar la comunicación interauricular.
• Resonancia magnética (RM). La resonancia magnética es una técnica que utiliza un campo magnético y ondas de radio para crear imágenes tridimensionales del corazón y de otros órganos y tejidos del cuerpo. El médico puede solicitar una resonancia magnética si la ecocardiografía no puede diagnosticar de manera definitiva una comunicación interauricular.
• Exploración por tomografía computarizada (TC). Una exploración por tomografía computarizada utiliza una serie de radiografías para crear imágenes detalladas del corazón. Se puede utilizar una exploración por tomografía computarizada para diagnosticar una comunicación interauricular en caso de que aún no se haya diagnosticado con la ecocardiografía.

Tratamiento

Muchas comunicaciones interauriculares se cierran por sí mismas durante la niñez. Para aquellas que no se cierran, algunas comunicaciones interauriculares pequeñas no causan problemas, y es posible que no requieran tratamiento. Sin embargo, con el tiempo, las comunicaciones interauriculares persistentes requieren cirugía de corrección.

Medicamentos

Los medicamentos no reparan el orificio; sin embargo, pueden utilizarse para reducir algunos de los signos y síntomas que puede conllevar la comunicación interauricular. También pueden usarse medicamentos para reducir el riesgo de complicaciones después de la cirugía. Los medicamentos pueden comprender aquellos que mantienen los latidos del corazón regulares (betabloqueantes) o los que reducen el riesgo de formación de coágulos sanguíneos (anticoagulantes).

 

Cirugía

Muchos médicos recomiendan reparar la comunicación interauricular diagnosticada durante la niñez para prevenir complicaciones en la adultez. Los médicos pueden recomendar cirugía para reparar comunicaciones interauriculares de tamaño mediano a grande. Sin embargo, no se recomienda realizar cirugía si se padece hipertensión pulmonar grave. Para adultos y niños, la cirugía implica tapar o reparar la abertura anormal entre los ventrículos. Los médicos evaluarán la enfermedad y determinarán cuál es el tratamiento más adecuado. Las comunicaciones interauriculares pueden repararse con dos métodos:

• Cateterismo cardíaco. En este procedimiento, los médicos introducen un tubo fino (catéter) en el vaso sanguíneo de la ingle y lo guían hasta el corazón mediante técnicas de diagnóstico por imágenes. A través del catéter, los médicos colocan un parche de malla o tapón en el orificio para cerrarlo. El tejido del corazón crece alrededor de la malla y sella ese orificio de forma permanente. Es posible que algunas comunicaciones interauriculares grandes no se puedan reparar mediante cateterismo cardíaco y que requieran cirugía a corazón abierto.
• Cirugía a corazón abierto. Este tipo de cirugía se realiza bajo anestesia general y requiere el uso de una máquina de circulación extracorpórea. A través de una incisión en el pecho, los cirujanos utilizamos parches para cerrar el orificio. Este procedimiento es el tratamiento preferido para ciertos tipos de comunicación interauricular que solo pueden repararse mediante cirugía a corazón abierto.

Atención de seguimiento

La atención médica de seguimiento que se realice dependerá del tipo de defecto y de si hay otros defectos presentes. Para las comunicaciones interauriculares simples que se cierran durante la niñez, solo se requiere atención médica de seguimiento ocasional. Los adultos que se han sometido a una reparación de la comunicación interauricular deben programar consultas de seguimiento regulares para verificar si hay complicaciones, como hipertensión pulmonar, arritmia, insuficiencia cardíaca o problemas en las válvulas.

Estilo de vida y Remedios caseros

Si se entera de que tiene un defecto cardíaco congénito o si se ha sometido a una cirugía para corregirlo, es posible que se pregunte si habrá restricciones en las actividades y algún otro problema.

• Haga ejercicio. Por lo general, una comunicación interauricular no le restringe de hacer actividades o ejercicio. Si tiene complicaciones, como arritmia, insuficiencia cardíaca o hipertensión pulmonar, es posible que no pueda realizar algunas actividades o ejercicio. El cardiólogo puede ayudarle a determinar qué puede ser seguro.
• Dieta. Una dieta saludable para el corazón que incluya frutas, vegetales y cereales integrales y que tenga bajo contenido de grasas saturadas, colesterol y sodio puede ayudarle a mantener el corazón saludable. Comer una o dos porciones de pescado por semana también es conveniente.
• Cómo prevenir infecciones. Algunos defectos cardíacos y la reparación de defectos generan cambios en la superficie del corazón donde las bacterias se puede acumular hasta convertirse en una infección (endocarditis infecciosa). Por lo general, las comunicaciones interauriculares no se relacionan con la endocarditis infecciosa. Pero si tiene otros defectos cardíacos además de una comunicación interauricular, o bien si se ha sometido a una reparación de esta comunicación interauricular en los últimos seis meses, es posible que deba tomar antibióticos antes de ciertos procedimientos dentales o quirúrgicos.